El diálogo: directo e indirecto
¿Recuerdas lo que vimos en el primer trimestre sobre el diálogo?
Repasa primero aquello y, después, sigue leyendo ;)
Ahora, vamos con un poco de información nueva.
Cuando pasamos a escrito un diálogo, podemos hacerlo de dos formas:
1) Empleando el estilo directo, es decir, reproduciendo exactamente todas y cada una de las palabras que han dicho los interlocutores. Por ejemplo, si transcribimos el diálogo de Shrek con estilo directo, obtendremos un texto como el siguiente:
Shrek: Para tu información, un ogro es más complejo de lo que la gente cree.
Asno: Pon un ejemplo.
Shrek: ¿Un ejemplo? ¡De acuerdo! Mmmm... Un ogro es ¡como una cebolla!
2) Empleando el estilo indirecto, en el que no se reproducen con exactitud las palabras de los interlocutores, sino que se interpretan. Siguiendo con el mismo ejemplo, relataríamos el diálogo de esta forma:
Shrek le comentó a Asno que un ogro es más complejo de lo que se piensa la gente. Entonces, Asno le pidió a Shrek que pusiera un ejemplo y Shrek le dijo que un ogro es como una cebolla.
¿Veis cómo no he escrito exactamente lo que dicen Shrek y Asno? Más o menos he puesto lo mismo, pero no es igual al diálogo en estilo directo, ¿verdad? Esto es lo que conocemos por estilo indirecto. Por cierto, ¿os habéis fijado que he puesto en negrita unos verbos? Cuando usamos el estilo indirecto, debemos introducir las palabras de los personajes con verbos de habla (decir, pedir, afirmar, resaltar, gritar, indicar, informar...) y la partícula 'que'.
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