Textos narrativos: estructuras
Tipos de estructura en un texto narrativo
Para conocer cuál es la estructura de un texto narrativo es importante que tengamos en cuenta que existe una estructura externa y una interna.
Estructura externa
Por un lado, tenemos la palabra estructura que nos remite al orden y las relaciones que tienen las partes del texto. Por otro lado, la palabra externa refiere justamente a esas partes del texto: el título, los subtítulos, los apartados, los capítulos, los párrafos, entre otros. Esta es la estructura en la que se organiza el texto.
Por eso, la manera en la cual acomodamos sus partes para facilitar la lectura nos ayuda también a identificar el tipo de texto que estamos escribiendo, ya que es lo primero que identificamos al momento de tener contacto con el mismo.
Por ejemplo, a nivel visual no es lo mismo una canción, que una carta y un ensayo. Mientras que en la canción encontramos un título seguido de estrofas, en la carta puede haber un encabezado con la fecha y, sobre todo, la persona a la que se dirige. A diferencia de estas dos, el ensayo o texto argumentativo comprende una estructura que sigue el orden de la introducción, el desarrollo y la conclusión; y, en el caso de la narrativa, podemos encontrar capítulos o párrafos.
Estructura interna
Es la manera en la que se estructura el contenido dentro del texto, es decir, cómo organizamos la información que se quiere narrar. Esta estructura se compone de tres partes:
- 1. Introducción o Planteamiento. Es cuando se presenta la trama, a los personajes, el contexto histórico, etc.
- 2. Nudo o Desarrollo. Es el momento de la narración en el que empieza a suceder el conflicto o conflictos de la obra.
- 3. Desenlace o Final. Los conflictos se resuelven y se vuelve a una "normalidad" que puede ser igual a la planteada al inicio o diferente.
Planteamiento en un texto narrativo
En un texto narrativo es necesario situar al lector en un contexto concreto para que este pueda entender y seguir cada uno de los hechos que van sucediendo a lo largo del texto narrativo. No es lo mismo si un mono coja un plátano de un árbol en la selva o si lo coge del frutero de una cocina en la ciudad; tampoco es lo mismo que el protagonista se despierte por la mañana a que lo haga en mitad de la noche. El contexto es muy importante para comprender una narración.
Esta introducción sirve también para presentar al protagonista, así como la situación inicial que posteriormente desencadenará algún conflicto por resolver, el nudo. Como ejemplo, el inicio de una de las obras más universales de la literatura española:
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.
Así, en el comienzo del Quijote observamos cómo el narrador sitúa la acción en un sitio concreto ("En un lugar de la Mancha") en un tiempo ("no ha mucho tiempo") y presenta al protagonista de la historia ("un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor").
El nudo en un texto narrativo
El nudo es la parte central y, normalmente, más extensa de la narración. En ella tienen lugar los hechos más importantes que acontecen a los personajes. Generalmente, estos se ven envueltos en algún tipo de conflicto que tienen que solucionar para alcanzar un objetivo final.
Suele ser el protagonista o los protagonistas los que, finalmente, solucionan el problema. Este conflicto se utiliza para plantear el tema general de la obra, después del planteamiento inicial.
El desenlace
El desenlace es la parte final de todo texto narrativo. En ella se desvela la solución desarrollada en el nudo, se resuelve el conflicto y se muestra el destino tanto de los protagonistas como del resto de personajes.
Dependiendo de la tipología de la obra, el texto narrativo puede tener un desenlace feliz, en el que el conflicto se resuelva de manera satisfactoria para los personajes, o bien este puede ser de carácter trágico, por ejemplo, con la muerte del protagonista.
Así, el desenlace puede tratarse de un final cerrado, cuando la acción se concluye de manera definitiva y la historia no puede continuar, o puede ocurrir lo contrario, es decir, que el final sea abierto, de forma que alguno de los conflictos queden sin resolver para así poder continuar la narración en obras posteriores o para que sea el propio lector quien los interprete.
- Consejos para escribir una narración
Aunque existen diferentes tipos de textos narrativos, lo cierto es que todos ellos cumplen una serie de características que se pueden resumir de forma global. A continuación te descubriremos las claves para que sepas cómo hacer un texto narrativo de forma sencilla.
- Piensa en la trama o en los acontecimientos que tendrán lugar a lo largo del texto
- La figura del narrador tiene que estar presente, por tanto, decide cómo será esta voz narrativa.
- Determina cómo serán tus personajes, tanto los principales como los secundarios: detalla las características, los elementos más notorios, etcétera.
- Piensa en la presentación, el nudo y el desenlace de la trama para que se efectúe de forma lógica, coherente y con buen ritmo
- Decide la estructura que llevarás a cabo para tu texto narrativo, tanto la interna como la externa.
- Piensa en la línea narrativa, es decir, si el tiempo será lineal, si dará saltos en el tiempo, si existirán flash-backs, etc.
Ejemplos de textos narrativos
Para concluir esta lección de la estructura de un texto narrativo, te dejaremos algunos ejemplos de estos textos que te ayudarán a comprender mejor sus elementos y características más destacadas. Los ejemplos de textos narrativos son los siguientes:
- Una novela, un relato, un microrrelato o un cuento. Forman parte de la literatura y son historias de ficción (aunque pueden incluir elementos reales) en las que se nos explica una historia protagonizada por personajes.
- Mitos. Los mitos también son narraciones que se empleaban en las antiguas culturas y civilizaciones para explicar el origen del mundo, del ser humano, para defender comportamientos morales, etc.
- Leyendas. Son una mezcla de realidad y ficción que se basan en un héroe o personaje popular con el objetivo de resaltar elementos de una comunidad o nación.
- Fábulas. Son parecidas a los cuentos con la diferencia de que tienen una intencionalidad didáctica y que están protagonizadas por animales que se personifican.
- Etcétera.
Bibliografía- Teberosky, A. (1989). La escritura de textos narrativos. Infancia y aprendizaje, 12(46), 17-35.
- Pimentel, L. A. (2001). El espacio en la ficción, ficciones espaciales: la representación del espacio en los textos narrativos. Siglo XXI.
- Hocevar, S. (2007). Enseñar a escribir textos narrativos. Diseño de una secuencia didáctica. Lectura y vida: Revista latinoamericana de lectura, 28(4), 50.
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