La escucha

Escuchar es una de las cosas más difíciles y bellas que conozco. Parece muy fácil, pero no lo es y requiere entrenamiento. Por eso, solo algunas personas muy mayores y sabias saben escuchar, aunque algunos niños son excepcionalmente buenos escuchando. La escucha y el respeto están muy relacionados; no hablo de un respeto rígido, sino de un respeto amoroso, porque para escuchar hacen falta dos cosas: amor y respeto.

Cuando elegimos el respeto, la vida puede avanzar. Esto puede parecer exagerado, pero lo cierto es que la vida requiere el respeto más elevado del que seamos capaces. La relación entre el respeto y la vida es la escucha.


El teléfono roto es un buen ejemplo de cómo la escucha puede significar una gran diferencia para la vida de una situación; en esta imagen, puede que te parezca gracioso que hay poco respeto en la transmisión de la información, pero quizá ya sepas que no siempre es divertido y puede hacer daño.



En la escucha, permitimos que la vida sea la protagonista y empezamos a ver el mundo tal como es, no tal como nos lo cuentan, porque esa escucha nos ayuda a entender la distancia que hay entre las palabras y la realidad. Si no entiendes la distancia que hay entre las palabras y las cosas, puedes pensar en el cuadro "Esto no es una pipa" de Magritte o en el verso de 


¿Lo entiendes? Las palabras no son las cosas, son signos del código; por eso, necesitamos escuchar para entender el mensaje que nos quieren transmitir y respetar para comprender el significado.

Cuando escuchamos, podemos observar mejor si nos dan una opinión o nos explican algo verdadero; también, podemos evaluar con calma si entendemos lo que oímos y si nos convence o no, para poder formar nuestra propia idea del mundo; si no escuchamos bien, es fácil que nos confundamos, preguntemos sin sentido o lleguemos a conclusiones poco acertadas o que creamos cosas que están muy lejos de la realidad. Mira lo que le pasa a Alicia en el país de las maravillas:


La escucha es una posibilidad, pero también un derecho de las personas. 

Las personas tenemos derecho a escuchar y ser escuchadas.

La escucha es lo primero.



Responde a estas preguntas en los comentarios:

1. ¿Cómo crees que afecta el respeto en la escucha a tu propia vida?

2. ¿Sientes que alguien no te escucha?

3. ¿Se puede escuchar con prisa o mientras piensas en otra cosa?

4. ¿Cómo crees que escuchas la vida? ¿Te afecta a la escucha lo que piensan los demás?

5. ¿Cómo te escuchas a ti mismo/a? ¿Crees que te escuchas con calma? ¿confías en tu discurso?

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