Orden

 Todas las cosas en el mundo tienen un orden. El orden puede ser mejor o peor, comprensible o incomprensible, adecuado o inadecuado, etc. Aunque a veces hablemos de nuestro desorden con benevolencia y nos parezca que estamos cómodos con nuestra particular forma de (des)organizarnos, el caos es un tipo de orden que no favorece la tranquilidad, genera pérdida de tiempo y crea confusión para todos, también para ti.





Una de las tareas más hermosas y útiles de la vida es ordenar los materiales que se necesitan para realizar una actividad. El cariño y la calma que ponemos a la hora de ordenar nuestros materiales determina la forma en que aprendemos y el resultado de nuestras tareas. 




Imagina que quieres preparar algo de comer para ver una película con tus mejores amigos. ¿En cuál de estas imágenes de la cocina te sentirías más motivado y cómodo?


Si te imaginas tratando de preparar una tortilla en la cocina de la izquierda, verás que te va a ser difícil encontrar hasta la sartén; lo más posible es que no tengas ni dónde colocar el huevo que saques de la nevera y, probablemente, tengas que lavar hasta el plato y el tenedor para batirlo. Esto significa que vas a tardar el triple de lo que tardarías en la cocina de la derecha y te vas a pasar el rato suspirando de cansancio y hambre ya antes de empezar. ¿Tus amigos? Pues cacahuetes, porque no hay quien cocine...




El orden es una habilidad; por tanto, como cualquier otra habilidad, mejora a medida que practicas y, al principio, puede resultar difícil. Si el aspecto de los materiales con los que estudias se parecen al desorden de la primera cocina, será muy difícil para ti entender lo que tienes que hacer; si, por el contrario, tus materiales están ordenados, será fácil saber qué necesitas hacer y realizarlo en poco tiempo. 



Te dejo aquí una lista con los materiales, ordenados en cuatro objetos básicos, para que puedas organizarte esta semana, de manera que el espacio donde elabores tu aprendizaje sea un espacio agradable y útil. 

Mi estuche

A. Utiliza un estuche pequeño o mediano con lo básico. Si es transparente, tardarás menos en encontrar lo que quieres y siempre sabrás lo que llevas. Haz una lista de los básico y no introduzcas cosas que son solo bonitas. Empiezo aquí una lista de mínimos con lo que podrías necesitar, añade lo que consideres.

1. Cuatro bolígrafos: dos azules, verde y rojo.

2. Un lápiz portaminas, minas de repuesto y goma.

3. Tipex. 

4. Post its, que quepan en el estuche.  

5. Una regla pequeña.



B. Usa un archivador de anillas para meter hojas, en lugar de tener muchos cuadernos.

Mis dos archivadores
  1. Hojas de recambio. 
  2. Separadores de colores para las materias.
  3. Hojas de plástico donde meter las hojas sin agujeros.
C. Una agenda escolar donde tengas espacio para anotaciones.
  1. Aquí vas a apuntar los deberes para casa, las fechas de exámenes, cosas a recordar, notas de las asignaturas y, también, las dudas que te surjan cuando estudies para preguntarlas en clase. 
  2. Tráela siempre a clase.
  3. La agenda es lo primero que sacas cuando te sientas a estudiar y lo último que guardas.

Mi agenda

D. Otro archivador de anillas para tener en casa, de forma que no traigas siempre todo lo que tienes y puedas dejar en casa los materiales que no necesitas ese día.

El orden es algo maravilloso y es necesario prestarle atención, cada día, para mantenerlo. Cuando estudias, es fácil que las cosas se desordenen, pero eso sólo debe suceder momentáneamente. Si te fijas en el ejemplo de la cocina en tu casa, verás que, cada vez que se hace algo, hay que ordenar y limpiar el espacio. Esto no tiene por qué ser molesto, puede ser una oportunidad para relajarte y mejorar la forma en que te organizas. 





Cuanto más practiques el orden, más rápido y fácil será para ti, de modo que podrás aprender con calma y saber siempre dónde está lo que necesitas. Ánimo, la tarea es buena y el camino largo, ten paciencia contigo ;)



¡Los mejor organizados tendrán un minipunto la semana que viene!

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